“Sexualidades críticas y violencia”

El profesor Juan Pablo Sutherland realizó una clase acerca de la teoría queer en el diplomado Género y Violencia.

 

El 30 de mayo se realizó una nueva clase del diplomado de postítulo en el campus Juan Gómez Milla. En esta ocasión, Juan Pablo Sutherland, escritor y candidato a doctor © en Literatura Chilena e Hispanoamericana por la Universidad de Chile. Abordó la idea de lo queer, que puede ser entendido como “raro” o “marica”, que no busca definirse, sino que más bien criticar las categorías universales y deterministas. Y cómo a raíz de estos insultos, se pueden resignificar y deconstruir las nociones de género. Entre las teorías abordadas se encuentra el género como perfomance, destacando los postulados de Judith Butler y Beatriz Preciado, así como la ligazón de la teoría con la práctica política.

Juan Pablo Sutherland, quien posee una larga trayectoria como activista, realizó un análisis histórico sobre las luchas contra la discriminación y violencia especialmente dirigida hacia homosexuales. Quien abordó tanto el contexto latinoamericano, como el contexto chileno, enfatizando en la opresión y vejámenes ocurridos en dictadura sobre cuerpos pobres y disidentes,  que muchas veces fueron aislados de la lucha por los derechos humanos. En la charla se mostraron fotografías de Pedro Lemebel, artista y escritor que se destacó por sus performance sobre temas tabú, como son los prejuicios contra personas con VIH y la marginalidad.

Revisa la entrevista realizada por CIEG a Juan Pablo Sutherland

Para el académico “me pareció una clase súper participativa, resumir en dos horas y media, el contenidos que yo trato en muchas sesiones en el curso “Sexualidades Críticas” es un desafío enorme. Considero importante poner en escena una serie de contenidos, para deconstruir nociones de hombre, nociones de mujer, nociones de heterosexualidad, de homosexualidad. Y de alguna manera trabajar la idea de cómo se construyen los sujetos estigmatizados, a partir del odio y a partir de la injuria. Yo creo que quedaron súper claros en eso y cómo el habla es un lugar que se construye históricamente. Por eso estoy contento y porque las intervenciones eran muy buenas, curiosas y políticas”. Indicó.

Laura Palma también compartió su opinión sobre la cátedra: “es interesante porque él es experto en literatura, entonces hace un análisis y toma elementos propios del discurso, del habla, de la literatura. De esa construcción que también cultural, que es la palabra y cómo ésta se encuentra cargada de historia en cómo la utilizamos, nos pensamos y reflexionamos, incluso acerca de nuestra propia práctica. Por ejemplo cuando nos referimos a nuestros compañeros y compañeras. Es súper interesante ésta perspectiva y aporta para ampliar la mirada de género y la mirada de la teoría queer”.

Según Ivette Picardo, quien asistió a la clase señaló: “Creo que aparte de tener más conocimiento sobre lo queer y sobre el género, en mi caso, me hace pensar sobre mi propia identidad, sobre pensar el deseo. Me gusta que las clases en general del diplomado, me hagan cuestionarme y generen esa auto reflexión que también realizan y comparten las compañeras. Fue una clase interesante, sobre todo entender acerca de lo queer”. Señalaron conformes estas dos profesionales que participaron de esta nueva sesión del diplomado.

Revisa nuestra nota sobre el lanzamiento del libro Ficciones políticas del cuerpo 

 

“Masculinidades y violencia de género”

La clase realizada por el psicólogo Roberto Celedón, abordó el concepto de masculinidad hegemónica y mandatos de género, como parte del diplomado Género y Violencia.

 

El martes 23 de mayo se realizó la jornada sobre uno de los temas que despiertan mayor interés entre las y los estudiantes: masculinidades y su relación con la violencia de género. La lección fue dictada por Roberto Celedón, psicólogo de la Universidad Diego Portales y post-título en Terapia Familiar.  La cátedra se realizó en el Aulario A del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, en el marco del Diplomado Género y Violencia.

Dentro  de los temas que se abordaron, se encuentran las relaciones entre las masculinidades, entendiéndolas bajo la teoría de Connell (1997) como una configuración de prácticas genéricas que dan legitimidad al patriarcado, garantizando la posición dominante de los hombres y la subordinación de las mujeres.  Se señaló cómo la masculinidad hegemónica se mantiene a nivel institucional, existiendo relaciones de jerarquía y hegemonía entre las masculinidades.

El académico trabaja en la  Fundación Rodelillo donde se  llevan a cabo  diversos talleres en temáticas relacionadas con las masculinidades,  paternidad, relaciones de pareja y sexualidad. “Me pareció una clase muy participativa, hicieron preguntas e intervenciones muy asertivas. Yo lo paso muy bien haciendo clases, uno comparte la experiencia  del trabajo con hombres, el trabajo en la clínica, en  investigación, en  la teoría digamos, para que ellos puedan relacionar de mejor manera lo que uno está comunicando”. Señaló el profesor

También se reflexionó en torno a los mandatos culturales, entendiéndolo como una versión de la masculinidad que se levanta como norma y se convierte en “hegemónica”. Un modelo que puede provocar incomodidad a los varones por las exigencias que impone. Sin embargo, les permite hacer uso de su poder en relación a las mujeres y sobre otros hombres inferiores en la jerarquía de posiciones. Un ejemplo de ello es el mandato que pesa sobre los hombres de ser fuertes, no expresar sus emociones, o el mandato cultural de la negación, en que los “NO” de las mujeres, con un “poco” de violencia terminan siendo un SÍ. Cuestiones que permitieron realizar críticas a estas distintas formas de violencia.

¿Nuevas masculinidades?

Para el profesor  Celedón existe un cambio de percepción en los hombres. Existen hombres que son mucho más conscientes de la condición de la mujer, en términos del lugar de discriminación que ellas ocupan. Sin embargo las cifras sobre la distribución de las tareas domésticas mostrarían pocos avances dentro de los últimos años, siendo las mujeres quienes realizan la mayoría de las labores domésticas y pondría en cuestión la noción sobre nuevas masculinidades.

“Yo siento que masculinidades es un concepto que dice “existen otras formas”.  Por ejemplo gente que tiene un acuerdo sobre la distribución de las tareas domésticas, que es un tema donde hay una relación muy desigual. Existen hombres que están mucho  más conectados, más comprometidos, pero eso no es suficiente. Es importante entender que podemos disfrutar siendo padre, disfrutar con los hijos y tener espacios amorosos con ellos, pero eso no necesariamente muestra una transformación. De ahí a definir una nueva masculinidad, creo que esconde o no representa bien el cambio cultural que tenemos que ir haciendo, de mayor equidad en las relaciones de género”. Finalizó .

 

Entrevista Juan Pablo Sutherland

Conversamos Juan Pablo Sutherland, escritor, activista y editor del reciente libro “Ficciones políticas sobre el cuerpo.  Lecturas universitarias de género, sexualidades críticas y estudios queer” (Editorial universitaria, 2017). En la siguiente entrevista, nos cuenta sobre su lucha por los derechos sociales en dictadura y transición, su universo teórico, y su curso “Sexualidades Críticas” que desarrolla en el marco del Magíster en Estudios de Género y Cultura, mención Ciencias Sociales, de la Universidad de Chile.

 

¿Cómo se liga su línea política, me refiero a su trabajo realizado en los 80’s, con los estudios literarios y la teoría queer?

A finales de los 80, estaba en la universidad, militaba en las Juventudes Comunistas en el sur y también paralelamente había empezado mi carrera como escritor. Ahí también me había empezado a armar como activista, en la articulación del movimiento homosexual en Chile a finales de los 80, comienzo de los 90. Se nos ocurrió que al llegar la democracia o el proceso de transición política, debíamos articular un movimiento homosexual, porque con la comunidad gay estábamos siendo castigados y sufríamos mucha violencia callejera. La PDI hacia redadas en los cines, en las discoteques. Frente a esa situación de violencia, sistemática por parte de la policía, decidimos armar y fundar el MOVILH, histórico que fue la primera organización política de homosexuales por los derechos civiles en Chile.

Eso tiene que ver con lo estamos que haciendo ahora, teoría política queer. Que podríamos decir, para que sea fácil entenderse, como una “teoría política marica”. Es decir, pensar la memoria, pensar el activismo, pensar el país, desde lugares que nunca habían sido narrados. Nunca habían sido escritos. Lo que yo he hecho durante los últimos 20, 25 años, es recuperar el imaginario cultural de homosexuales y lesbianas en Chile.

Por ejemplo, cuando saqué el primer libro gay “Ángeles Negros”, ¡fue un escándalo público! Me había ganado una beca de FONDART y en La Segunda salió el titular “libro gay con platas fiscales”. Fue un título que me marcó como escritor, porque salí a la luz pública con un escándalo. Escribí un segundo libro de cuentos, ya más tranquilo, sin tanto bullicio periodístico.

Estuve dos años en un taller de Scármeta. Antonio llegó a Chile a finales de los 80, convocó un grupo de escritores que entre ellos estaba yo. Quedamos seleccionados 5 hombres y cinco mujeres. Estuvimos en un proceso de escritura profesional, nos daban una beca y era un lujo para escritores jóvenes que no teníamos nada. Podíamos escribir, nos íbamos de parranda. En esa generación esta Fuguet, Gumucio, Francisco Mohat, Pablo Azócar, Andrea Maturana. Muchos escritores que publicaron en Chile en los 90, somos de esa generación. Que nuestro maestro fue Antonio Scármeta, hoy día es premio Nacional de Literatura.

¿Cómo ha visto la trayectoria de los y las estudiantes del Magíster en Estudios de Género? ¿Cuáles han sido las inquietudes investigativas del estudiantado?

Yo creo que los estudiantes cada vez necesitan nuevos temas, necesitan pensar el género desde lugares más transversales. Por ejemplo, en las últimas tesis que yo he leído, tienen que ver con los medios digitales, con juegos de roles en internet. Es decir, los chicos quieren trabajar el tema de género, pero quieren trabajarlo en otro formato. No quieren hacer el mismo trabajo de género de siempre. En ese sentido los estudiantes en género de Universidad de Chile han ido avanzando. Hay una pluralidad de contenidos sobre el activismo, el feminismo, hay mucho trabajo sobre performance, hay mucho trabajo sobre masculinidades homosexuales. Hay inquietud por temas que son relevantes, que son interesantes para el país

¿Cómo se baja esa experiencia teórica y práctica en la política pública actual?

Falta mucho todavía. Hay una brecha entre lo que la política pública quiere hacer y quiere acercarse y lo que se está haciendo críticamente o investigativamente en las universidades. Más aún en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. La política pública, debiera ser el espacio donde se tradujera toda la reflexión crítica de la universidad. Muchas veces tienen esa relación, ese puente, pero otras veces no. Por ejemplo, hace falta un estudio de comportamiento sexual, que lo encargó la CONASIDA hace mucho tiempo, 15 años atrás y que se hizo en un momento. Hoy día está habiendo crisis particulares de hepatitis, de otras enfermedades de transmisión sexual y la curva de prevalencia en VIH SIDA empezó a elevarse. Entonces, los centros académicos deberían tener una ligazón y deberían estar analizando por qué la curva del VIH se está disparando, cosa que durante mucho tiempo se mantuvo estable, y eso tiene que ver con una comunidad entre los dos espacios.

¿Cuál es la importancia del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual para usted?

Yo participé en el MOVILH desde su fundación, una organización homosexual histórica, que armó el imaginario para pensar los derechos civiles y políticos de lesbianas y de gays. Fui dirigente público, conocido en el primer momento y creo que fue importante no sólo para los gay, sino que para la sociedad chilena. Que entendieran que eran personas que tenían derechos como todos los otros, que tenían problemas de salud como cualquiera y que se incorporaran y fueran parte de esta sociedad. En ese sentido creo que el MOVILH fue muy importante y aportó mucho. Si no fuera por el MOVILH no tendríamos ley de discriminación. El MOVILH es una organización, un espacio que hizo cambiarle la cabeza a la gente.  Porque hace 20, 30 años atrás, si alguien se besaba en la calle, eso era un escándalo. Los carabineros te podían llevar preso, en ese sentido hay cambios. Hay muchas cosas por hacer pero  hay cambios.

¿Cómo fue trabajar en el Servicio Público y su labor realizada en la Comisión Nacional del Sida?

Hay que entender que la epidemia, no es una epidemia fija, de repente se han relajado las conductas sexuales, porque hoy día el tratamiento antirretroviral está asegurado, entonces la gente que ya está tomando incluso tratamiento dice: “ah, para qué si estoy tomando medicamento”. El tema es que ahí pasan hartas cosas. En CONASIDA trabajé para intentar articular prácticas específicas para la población homo-bisexual y trabajar con organización. Fue un momento importante,  trabajamos un montón de iniciativas, como campañas de prevención por televisión, pero después que CONASIDA tuvo una crisis, todas esas políticas de alguna manera decantaron. Hubo cambios políticos. Llego el gobierno de Piñera, que no estuvo muy de acuerdo con las políticas que se hacían. De alguna manera la política de la CONASIDA se fue desestructurando. Perdió de alguna manera, peso político al interior del movimiento, porque llega un ministro que tiene otro énfasis y cambia la política. Es como empezar de nuevo, llega un ministro, que por ejemplo no quiere promover el condón y hay que volver a convencerlo de por qué es un dispositivo tan importante.

El tema de la sexualidad y el tema de la prevención, se topa con la política y la burocracia. Es siempre un momento muy desgastante. Hicimos unos trípticos para los estudiantes del INJUV que se iban a repartir en los colegios sobre la masturbación, y el Ministerio de Educación no los quiso repartir y ahí se quedaron miles de folletos sin distribuir.

¿Cómo ve las nuevas políticas públicas, como la Ley de Identidad de género, el Acuerdo de Unión Civil, y la articulación política de Derechos Civiles de la comunidad LGTBI?

Creo que efectivamente hay avances, se ha puesto en el espacio público estas discusiones. Se articuló la Unión civil, Matrimonio igualitario, el caso de Karen Atala fue emblemático por  respetar el tema de la homoparentalidad. Respetar que pudiese haber dos madres, lesbianas criando a sus hijos. Eso marcó un precedente político, jurídico y social. Las leyes por sí mismas ayudan en determinados ámbitos. Hay gente que cree que son sólo las leyes que hay que cambiar o articular, pero es una parte de la pelea. Lo más importante es la transformación cultural.

En este barrio tenemos visibilidad gay, pero si cruzamos la Alameda, llegamos al parque donde golpearon y masacraron a Daniel Zamudio, en este barrio tan libre, tan chic. Estamos en la misma ciudad, pero cruzando la calle lo golpearon hasta morir.  Entonces, las leyes son una herramienta, pero no se tiene que pensar que por sí solo valen, porque tienen que ir acompañadas con transformaciones culturales en todo nivel. Lo que le falta al movimiento homosexual, es no pensar sólo el tema legalista. Incluso con los femicidios hay ley de violencia de género ¿y qué está pasando, por qué se siguen matando mujeres? Significa que no hay una transformación social todavía. Hay una masculinidad brutal que toma la vida de las mujeres y que está naturalizada. Eso con una ley no lo cambias. Lo cambias con un proceso de transformación cultural en las personas.

¿Cómo fue su acercamiento al magíster, cuando empezó a hacer clases, en relación a qué fue?

Yo había hecho clases en el diplomado de género en humanidades, pero cuando llegué al CIEG, lo que encontré más interesante, era que había gente diversa, egresada de sicología, sociología, que tenían mucha inquietud respecto a los temas de género. Creo que para mí fue un aporte, me abrió la cabeza, de alguna manera yo también he aprendido mucho de ellos, porque las clases son muy motivadas. Me gusta hacer clases donde la gente participa, conversemos mucho y también incorporar temas que no ven en otros cursos. Yo siempre llevo las teorías más radicales, los temas más complejos de leer, que tienen un ánimo crítico que les gusta. El mismo libro que vamos a lanzar, responde a ese ánimo reflexivo y crítico. Para mí han sido momentos increíbles, lo paso muy bien haciendo clases y la gente me ha hecho muy bien.

¿Cuáles han sido los temas que trabaja en su electivo de Sexualidades Críticas?

Ese curso yo lo armé porque de alguna manera yo veía los otros cursos del magíster y no se veía tan directamente el tema de la sexualidad como construcción histórica. En ese sentido yo empecé a articular una especie de cátedra que tomara la sexualidad como una construcción histórica, como una construcción cultural, pero tomada de distintos ámbitos. En un momento hicimos la sexualidad desde la perspectiva de la literatura chilena contemporánea. Hemos querido hacer en el curso, una especie de levantamiento topográfico crítico de cuáles son los nudos fundamentales para criticar la sexualidad que hoy día tenemos. La noción de género, hombre, mujer. La construcción de masculinidad, de femenino, algunos tópicos de feminismo. Ir desarmando tópicos, que tienen efectos en el desarrollo de las personas. En ese sentido el curso, cada vez abre más espacio para discutir la sexualidad en distinto actuar.

¿En qué consiste el libro “Ficciones políticas del cuerpo?

Ficciones políticas del cuerpo, es un libro, que surge a partir de la cátedra “Sexualidades críticas”. Yo  tenía la fantasía de que todos los textos de los alumnos se convirtieran en libro y un momento llega el Fondo Juvenal Hernández, y escogemos los mejores textos de los alumnos, porque siempre en las clases vamos cambiando de tema, en el mismo campo, pero un año hacemos performance y cuerpo, el otro año hacemos biopolítica y cuerpo, donde el campo relevante es el cuerpo. Entonces escogí varios textos que son muy buenos, que luego se convirtieron en tesis y se armó un libro maravilloso. Que tiene una lógica maravillosa, yo hice una introducción crítica teórica al libro, y tiene una portada espectacular, tiene una portada de un artista visual amigo mío, Camilo Saavedra, con unas fotografías maravillosas de Macarena Rodríguez.

Son ocho ensayos reunidos en dos partes, y los textos van desde hablar sobre temas de violación, la medicalización de la histeria de las mujeres conceptualizado en el vaginismo, a temas de análisis de textos de Beatriz Preciado, activismo queer punky, marica, historia de la sexualidad durante todo el siglo XX. El gran campo de discusión crítica que propone es un campo bastante variado, por eso es un buen libro.

Revisa nuestra nota sobre el lanzamiento del libro aquí 

¿Cuáles son los proyectos futuros, ahora que está terminando el doctorado, y por qué quieres permanecer en el mundo académico?

En mi futuro próximo, publicar el libro. El próximo año voy a publicar una novela, que hace tiempo no publico y creo que también voy a publicar también un libro de ensayos. Espero que me vaya bien, si es que me resulta la beca para Barcelona, irme a Barcelona, que son posibilidades, si no me resulta me quedo acá trabajando. Pero lo que se viene son puros proyectos que me interesan mucho, proyectos del libro, proyectos de trabajo. Con Mauricio Sepúlveda queremos hacer un equipo de estudios independientes, donde vamos a trabajar temas críticos, sexualidad, drogas en distinto ámbitos

Lo que viene y me interesa seguir haciendo en el CIEG, que para mí es un espacio muy cómodo, porque la gente está muy ávida de nuevos contenidos y nuevas discusiones. Y para mí es un espacio relevante, importante, que yo quiero mucho. Además porque mis amigas y mis colegas que están trabajando ahí lo hacen con muchas ganas, con mucha frescura. Todas son estupendas, son jóvenes y tienen mucha vitalidad. A mí me encanta el espacio porque tiene esa energía, en ese sentido me acomoda absolutamente estar ahí.

Lanzamiento de libro: Ficciones políticas del cuerpo. Lecturas universitarias de género, sexualidades críticas y estudios queer

El texto está compuesto por artículos de estudiantes del Magíster en Estudios de Género y Cultura, editado por Juan Pablo Sutherland, quien seleccionó trabajos realizados en su curso de Sexualidades Críticas, entre los años 2011 y 2014

 

El jueves 18 de mayo se realizó el lanzamiento del libro: Ficciones políticas del cuerpo. Lecturas universitarias de género, sexualidades críticas y estudios queer. En la Casa Central de la Universidad de Chile, desde las 19:00 horas.  En la presentación se explicó cómo los límites y ficciones políticas del cuerpo, no se logran dimensionar pero si ficcionar. La publicación buscar ver el cuerpo como un artificio y escritura como un espacio político.

Para Juan Pablo Sutherland: “lo más importante es el tema del deseo. El deseo de conocer nuevas formas de leer la realidad, nuevas formas de escritura sobre el cuerpo.  Pensar el cuerpo políticamente como territorio de batalla, de reconstrucción. Pensar el país a través del cuerpo.  Este libro, me impacta. Tiene un impacto político, un lugar importante de relevar y más en la Universidad de Chile, pública por excelencia. Que se tiene que hacer cargo de esas discusiones y de esos lugares de batalla”. Afirmó el escritor y activista.

La presentación fue moderada por  Vivian Lavín, directora de Editorial Universitaria, donde expusieron sus miradas Nicolás Fuster, Diamela Eltit y Juan Pablo Sutherland. Para este último, esta  obra es valiosa en lo político y valioso para quienes están estudiando la escena crítica. El editor, destacó el apoyo al Centro Interdisciplinario de Estudios de Género, por permitir el espacio y la discusión, así como el apoyo del equipo del CIEG y los programas de género que imparten.

 

Entre las autoras de este zurcido de tramas, se encuentran Karina Ahumada Pailahueque, Inger Flem Soto, Soledad Prieto Millán, Manuela Cisternas Gasset, Nadia Poblete Hernández, Nicolás Fierro Olmos de Aguilera, Rodrigo. A. Lara-Quinteros y Elsa Niño Vázquez. Cabe resaltar la portada que cuenta con una espectacular fotografía de Macarena Rodríguez, sobre la  performance de “Maraca barata”.

 

 

Para Inger Flem, quién recomienda leer el libro en el que formó parte, declara: “quiero agradecerle a Juan Pablo Sutherland, la gestión de habernos invitado a participar del libro y de haber postulado al fondo Juvenal Hernández. La presentación de Nicolás Fuster y Diamela Eltit, estuvo muy buena, hicieron comentarios muy acertados que logran realizar aproximaciones nuevas al libro”.

En la portada  vemos una  performance que aborda distintos temas desde la política de la ficción. “Mi nombre del carnet de identidad es Camilo Saavedra pero firmo con un insulto; Maraca barata, personaje que critica las políticas homonormativas de lo blanco y lo heterosexual. En la fotografía vemos la performance ¡Me Gritaron Negra!, re lectura del clásico afroperuano de los 40s de Victoria Santa Cruz, apuesta de Happening sudaca, que trabaja la interseccionalidad de la etnia, la pobreza, y lo travesti. De esta forma armo una historia local de la infamia y expongo los cuerpos excluidos”.

Por último Karina Ahumada Pailahueque declaró: “Juan Pablo ha hecho un aporte tanto a nivel académico como a nivel práctico. Le agradezco que nos haya convocado a poder pensar en una sociedad más justa, más igualitaria. También con sus tensiones, en el tiempo contemporáneo que estamos viviendo, plagado de individualismo, de antivalores. Ojalá que el libro tenga acogida en espacios no sólo académicos, sino en los espacios comunitarios y de base, donde se puede hacer un cambio y una transformación transcendental, respecto a lo que nosotros escribimos”.

 

 

Seminario “Pobreza y salud: distintas lecturas del cuerpo humano”

El jueves 11 de Mayo se realizó el seminario “Pobreza y salud: distintas lecturas del cuerpo humano”. En el Auditorio Pedro Ortiz de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Chile. El objetivo, dialogar desde distintas miradas disciplinarias -Historia, Antropología Social, Antropología Física y Nutrición- sobre un mismo tópico, la inequidad social y económica expresada en la nutrición, las condiciones de salud-enfermedad, calidad y estilos de vida en los segmentos más pobres de nuestra población.

La invitación la realizó el proyecto FONDECYT 1160511 “Variabilidad en sociedades no jerárquicas: un análisis a partir de los periodos alfareros de Chile central“. Dentro de las expositoras, se encontraba la Dra. Charlotte Henderson. Investigadora del Centro de Investigação em Antropologia e Saúde (CIAS), Faculdade de Ciências e Tecnologia, Universidade de Coimbra, Portugal. Quién abrió el seminario para luego dar un espacio de discusión y preguntas.

Posteriormente, Carolina Franch Maggiolo, Antropóloga Social de la Universidad de Chile y Magíster en Estudios de Género y Cultura, expuso sobre “Género y pobreza: contextos alimentarios en Chile”. Señala: “este seminario es una instancia para poner en relación, una serie de lenguajes académicos y generar una convivencia universitaria, de cómo empezar a abordar estos temas de manera compleja, ese es el gran aporte”.

Carolina Franch, Doctora (c) en Ciencias Sociales de la Universidad de Chile y actual Directora (s) del Centro Interdisciplinario de Estudios de Género, indica: “en este seminario, estamos profundizando desde distintas disciplinas, como la desigualdad va teniendo un cuerpo y un rostro cada vez más evidente, que son las mujeres pobres. Lo que estamos haciendo es generar un diálogo interdisciplinario para evidenciar la expresión de ese fenómeno, mujeres pobres y obesas, mostrando la desigualdad que significa eso, porque esos cuerpos están expresando una desigualdad de género y de clase”.

Luego la Dra. Raquel Burrows, endocrinóloga Infantil y parte de la Unidad de Nutrición Pública. Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile. Expuso sobre “Estilos de vida y función cognitiva: Impacto en el rendimiento académico de escolares chilenos”. Según la doctora: “yo creo que es muy importante que la Universidad de Chile, en su misión de sentido público, se enfoque en cómo mejorar la calidad de vida de los niveles socioeconómicos más vulnerables. Sobre todo cuando se trata de enfocarse en aquellos aspectos que no le están permitiendo a esta población que es sana, porque nació sana y bien nutrida, desarrollarse eventualmente. Porque estas son las poblaciones que están expuestas a malnutrición por exceso y a todos los trastornos asociados a estos”.

Para finalizar, la profesora puntualiza “la malnutrición por exceso, desafortunadamente afecta la función cognitiva. No permite que los niños y niñas expresen en su totalidad su coeficiente intelectual. Cuando hay obesidad las estructuras de la memoria y el aprendizaje no funcionan bien y no se tendrá un rendimiento académico como corresponde. Claramente la malnutrición por exceso, la dieta alta en grasa y azucares, que es lo que más consumen los niveles más vulnerables, afecta el rendimiento académico y no le permite a los niños concluir adecuadamente todos sus procesos”.

Dentro del seminario participaron profesionales de distintas disciplinas entre ellos Claudia Deichler, historiadora. Sergio Flores, Profesor de biología. El antropólogo Rodrigo Retamal y la antropóloga Violeta Abarca Labra. Los comentarios finales fueron realizados Eugenio Aspillaga y Daniela Leyton, ambos realizando un análisis desde la antropología, quienes finalizaron esta exitosa jornada.

Biopolítica y género: las vidas precarias

Esta segunda clase de Luna Follegati profundizó en torno a la teoría de Judith Butler, en el Diplomado Género y Violencias.

 

El martes 8 de mayo, se realizó una nueva cátedra a cargo de la Licenciada en Historia y Magíster en Comunicación Política, Luna Follegati. La jornada se llevo a cabo en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, en marco del Diplomado de Género, donde se abordó la biopolítica y el género, así cómo se relacionan con la precariedad y la violencia. 

Según la Doctora (c) en Filosofía Política, quién realizó una primera exposición el 2 de mayo “La clase anterior  Biopolítica, Estado y Violencia desde una perspectiva de género pudimos reconocer ciertos ejes estructurales, por medio del cual nosotros establecemos formas de reconocimiento y cómo se configuran ciertas normas sociales con respecto al trabajo político que se ejercen sobre los cuerpos. En la clase de hoy, pudimos ver esa representación en términos genéricos y particularmente a partir del concepto vidas precarias, trabajado por Judith Butler, donde establecemos que existe una forma de reconocimiento vinculado a la posibilidad de dar muerte a las personas”. 

En palabras de la académica, las vidas precarias son todas aquellas que están potencialmente expuestas a la muerte y que pueden ser homosexuales, lesbianas, gente pobre, racializada o poblaciones indígenas enteras, que están siendo violentadas tanto por el estado, como por normas socioculturales. Dentro de las teorías abordadas, se encuentra la idea de necropolítica de Achille Mbembe, en que existe un sentido económico de la producción de la muerte y en que el estado neoliberal, posee la administración de las vidas, que provoca que distintos grupos, estén unidos por la precariedad.

Para Laura Orrego, quien trabaja en una unidad penal como psicóloga, la clase permite aprender de una manera teórica cómo se manifiestan ciertos fenómenos en la sociedad. “Técnicamente yo creo que fue una información súper relevante, porque te deja en conocimiento de algo que está ocurriendo, pero ahora ya tiene nombre. Es decir, la exclusión, la necropolítica y la biópolítica. Esto genera una apertura de conocimientos desde la antropología y las distintas disciplinas, que permite visualizar estos fenómenos y que sobre todo, desde las políticas públicas queda mucho por hacer.”

Por último la profesora señala “me parece súper buena la instancia del curso, en esta segunda jornada se escucharon bastante las voces de las y los estudiantes. Pudieron compartir  sus experiencias de trabajo profesional y ver como en las distintas realidades, se encuentran cotidianamente con estos tipos de violencia, que pasa a ser una cuestión común, más que un fenómeno excepcional en la configuración de las sociedades modernas. Ese diálogo entre lo teórico y lo concreto, fue bastante efectivo para las y los estudiantes y espero que esto se siga complementando a lo largo del diplomado con las otras clases que vendrán”. Finalizó.

Los Estudios de la Mujer y los Estudios de Género. Ejercicio de estudiantes de Diplomado de Postítulo.

El Diplomado de Postítulo Semipresencial en Teorías de Género, Desarrollo y Políticas Públicas es un programa que busca introducir a sus estudiantes en las preocupaciones básicas de la temática del género, en tanto preocupación social, invitándolos/as a construir una mirada crítica que permita incorporar los diversos intereses profesionales. El programa está dividido en tres módulo:

Teorías de Género: busca introducir al desarrollo de los principales conceptos y líneas temáticas de los Estudios de Género, y una mirada histórica y práctica sobre las desigualdades de género en nuestro contexto latinoamericano, en especial en trabajo y violencia.

Género y Desarrollo: identificar los distintos enfoques de género desarrollados en el marco de las políticas de desarrollo a partir de la segunda mitad del Siglo XX, como también comprender enfoques críticos a los modelos de desarrollo tradicionales.

Políticas Públicas y Planificación de con Enfoque de Género: en este módulo, los/as estudiantes conocen y caracterizan los procesos de transversalización de la perspectiva de género en las políticas públicas de Chile y América Latina, y aprenden herramientas que permitan la implementación de la equidad en las políticas públicas.

Este año, se han integrado al programa 27 profesionales de diversas áreas: administradoras públicas, psicólogas, antropólogas, sociólogas, trabajadoras sociales, periodistas, economistas, abogadas, profesoras de enseñanza media y básica, ingenieras y analistas internacionales. El programa permite que cada una organice sus tiempos para estudiar las lecturas a distancia, y participar de clases presenciales una vez al mes, potenciando no sólo las exposiciones de los/as docentes del CIEG, sino también los trabajos en grupo para generar un diálogo interdisciplinario y la creación de redes.

Actualmente, las estudiantes están cursando el primer módulo de Teorías de Género, a través de lecturas y ejercicios a distancia. Como parte de estos ejercicios, se solicitó la elaboración de mapas conceptuales que relacionaran y caracterizaran los estudios de la mujer y los estudios de género, de acuerdo a las lecturas y material bibliográfico entregado. Compartimos con ustedes 5 de los mejores trabajos realizados.

 

Javiera Bruna Martínez. Psicóloga, Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

Daniela González Valenzuela. Periodista, Universidad de Chile.

Javiera Farías Pereira. Abogada.

 

Catarina Guerrero González. Psicóloga, Pontificia Universidad Católica de Chile.

Magdalena Rendic Illanes. Economista, Universidad de Chile.

Presentación protocolo de actuación ante denuncias sobre Acoso Sexual, Acoso Laboral y Discriminación Arbitraria

Ayer se realizó el lanzamiento del protocolo que busca actuar adecuadamente frente a las denuncias de acoso en la Universidad de Chile.

 

La presentación del procedimiento, se realizó en el en el auditorio del nuevo edificio de la Facultad de Humanidades, que tiene como objetivo asegurar una respuesta frente al acoso, una forma de violencia de género que se quiere erradicar en la institución. Dentro de las presentaciones se encontraban Juan Carlos Gimeno, abogado de la dirección jurídica, Javiera Cabello de la Secretaría de Sexualidades y Género FECH y por último, Carmen Andrade, encargada de la Oficina de Igualdad de Oportunidades de Género.

Para la Secretaría de Sexualidades y Género (Sesegen) las universidades son espacios masculinizados y patriarcales. Ello motivó la creación de las distintas secretarías de género que han realizado una activa lucha contra las distintas formas de violencia de género, entre ellos el acoso sexual, en que son afectadas principalmente las estudiantes. Para la Oficina de Igualdad de Oportunidades de Género, existen diversos casos de acoso en distintos estamentos, por ejemplo en el caso de las académicas, existe una subvaloración de las profesionales, en que son reducidas a espacios feminizados como la gestión. Por lo que esta es una situación transversal.

El acoso es una forma de violencia, en que las principales afectadas son las mujeres. Durante los movimientos de los 90’s, se hizo visible a través de la Convención Belem Do Pará , en que se declara que las mujeres tienen derecho a vivir una vida libre de violencia y destaca a la violencia como una violación de los derechos humanos. Para Carmen Andrade, existe una naturalización de la violencia en la universidad, en que existen cifras alarmantes, 1100 casos de los cuales un 26% conoce historias sobre acoso en universidades. Mientras que un 16% ha vivido directamente acoso. Por ello se realizó un primer manual para enfrentar el acoso y se buscó capacitar a profesionales para actuar en estos casos, que contienen una política integral para prevenir, denunciar, investigar y por último sancionar estas malas prácticas.

Para la socióloga Carmen Andrade el protocolo es importante pero también la unión y la lucha de las mujeres para lograr avances en materia de derechos. “Es muy importante tener estos espacios , no sólo para dar a conocer el protocolo que tiene un fin practico, que toda la gente de la universidad pueda saber qué hacer en caso de acoso sexual, pero creo que más allá de eso, nos permite reflexionar sobre el tema del acoso, compartir y reafirmar voluntades, para que esto no siga ocurriendo en la universidad“.

Por último se refirió al gran interés que despertó el tema y la amplia convocatoria “me parece muy buena la instancia, creo que hemos ido de menos a más, yo contaba como anécdota que cuando partimos desde la oficina hablando de estos temas, fuimos a muchísimos lugares en que nos reuníamos con muy poquita gente. Íbamos a campus donde habían reducidos grupos de estudiantes, la gente se paseaba porque no les era un tema muy relevante, sin embargo hoy día el tema se instaló”. Indicó.

 

Biopolítica, Estado y Violencia desde una perspectiva de género

La cátedra fue dictada por la académica Luna Follegati, para el Diplomado Género y Violencia.

 

El día martes 2 de mayo, se realizó una nueva clase del diplomado de postítulo, esta vez la Licenciada en Historia, Magíster en Comunicación Política y Doctora (c) en Filosofía Política, Luna Follegati, explicó cómo se articula la política estatal y su relación la violencia. Con un aulario expectante, se realizó la presentación de la profesora, quién abordó las teorías de Foucault, biopolítica y gubernamentalidad y de Agamber con su conocida saga Homo Sacer y Nuda Vida, contestando las preguntas de las asistentes.

“El objetivo de la clase era poder visualizar la cuestión del estado y la violencia desde una perspectiva biopolítica, lo que implica generar nuevas problematizaciones con respecto a la relación entre poder y vida. Particularmente me parecieron super atingentes las preguntas, en el sentido de que establecen nuevas visiones con respecto a cómo comprender en términos contextuales, en el caso de Chile a través de nuestra historia, problemas como la dictadura militar o  como la regulación de las sexualidades, que dan cuenta que la biopolítica hace sentido cuando uno lo mira desde una perspectiva de género”. Señaló la docente.

Para la abogada Javiera Farías “fue una clase super contundente, con harta información, que es muy interesante para mí, ya que por mi formación, son temas que conozco pero no con tanta profundidad. En derecho tenemos algunos ramos de filosofía política, pero el enfoque es más de derecho que de ciencias sociales, por lo que no tenemos una formación tan acabada, el acercamiento a Foucault es sobre otros temas. Para mi fue un bombazo de información, que claro hay que digerir, pero es el punto de partida para otras cosas, es harto contenido, son miles de cosas que no sabía y que en un momento voy a tener que profundizar”.

Para Follegati fue una experiencia positiva realizar esta jornada del diplomado, que posee una gran convocatoria y muestra que el género y la violencia se están visualizando. En esta primera clase, se buscaba generar nuevas perspectivas en torno a la biopolítica y contará con una segunda cátedra, el día martes 9 de mayo a las 18:00 hrs.

Por último Luna indica “es importante trabajar este tipo de temáticas en un diplomado, porque da una perspectiva teórica, que a veces no están abordadas dentro de los estudios de género y que a partir de autoras como Judith Butler, podemos profundizar sobre cómo existe una forma de administración y regulación de la vida de forma diferenciada para las distintas poblaciones y los grupos sociales que componen nuestras sociedades”.

 

Masculinidades: “el género no es sólo de mujeres”

El profesor Marcelo Robaldo realizó una clase explicando las masculinidades y su relación con el género en el diplomado semipresencial “Teorías de Género, Desarrollo y Políticas Públicas”.

 

El  sábado 29 de abril se realizó una nueva jornada del diplomado semipresencial de postítulo en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. En esta ocasión el sociólogo y magíster en género, Marcelo Robaldo, analizó la categoría relacional de mujeres y hombres y como se deja de lado la visión de masculinidad.

El académico formado en la Universidad de Chile, indicó que el género no es sólo de mujeres, la producción de conocimiento ha sido realizada desde una experiencia de género androcéntrica y la ha posicionado desde el poder dominante. Así como señaló que existe una epistemología heteronormada, que no permite mirar otras masculinidades. En base a las teorías de Judith Butler, se analizó lo queer y las otras formas de hacer familia como lo es dentro de la homopaternidad.

Para el profesor a cargo de la cátedra “el tema de género no son sólo las mujeres, es importante entender la dinámica entre hombres y mujeres para abordar las temáticas de género. Incluso como abordamos en la clase, no es una relación unívoca entre lo femenino, las mujeres y lo masculino, los hombres. Sino que ahí se producen cruces súper interesantes, sobre cómo puede haber masculinidad en mujeres y feminidad en los hombres. Hombres que van a tener bebés, es muy complejo y rico el tema de discusión y creo que a nadie le quedó grande, pudieron expresar ideas y fue en ese sentido muy provechoso”. Señaló.

Para Daniela González “Cuando postulé al diplomado, esta clase era una de las que más me interesaba, porque en general cuando una estudia género, se dedica más al estudio de las mujeres que al estudio en sí de las masculinidades. Me pareció muy interesante la perspectiva que tomó el profesor, de las otras masculinidades que no tenemos presentes, más allá del ideal de la masculinidad hegemónica. Lo otro interesante es la discusión que existe con nuestras compañeras, como todas venimos con distintas perspectivas, tenemos distintas profesiones, saber que piensan otras mujeres, me parece súper enriquecedor. El propósito también es compartir en estos postítulos, que uno hace por interés personal además del interés profesional”. Menciona la Periodista titulada en la Universidad de Chile. 

Por último Marcelo se refirió a la recepción de su cádedra por parte de las asistentes “Tuve una agradable sorpresa cuando vi que los planteamientos que les iba haciendo a las alumnas tenían harto eco, asintieron mucho y fue muy participativo, lo que me pareció súper buen síntoma. Desde hace un tiempo los planteamientos que tocamos en este tema de las masculinidades y las paternidades hace total sentido a las alumnas. Se produjo algo muy poderoso, muy potente, fue de una participación muy fluida y con varios matices interesantes. Fue una clase compleja y muy gratificante”. Finaliza.