“Violencia, pánico moral y subversión”.

La clase fue realizada por Elisa Niño, psicóloga e investigadora del Centro Interdisciplinario de Estudio de Género, quien abordó dichas temáticas como parte del Diplomado Género y Violencia.

 

El martes 25 de julio se llevó a cabo la penúltima clase del Diplomado de Extensión Género y Violencia. La cátedra estuvo a cargo Elisa Niño Vázquez, Psicóloga Social de la Universidad Mexicana y Magíster en Estudios de Género y Cultura de la Universidad de Chile. La reunión se realizó en el Aulario A, del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, donde la investigadora del CIEG profundizó sobre violencia, pánico moral y subversión.

Dentro de las teorías que se abordaron se encuentran los postulados de Rita Segato, Inés Hercovich, Mary Gaitskill y Sharon Marcus, entendiendo la violencia de género como un entramado de raza y clase que funcionan en una maquinaria violenta y continua, que construye categorías sedimentadas sobre la violencia sexual, que cercan las posibilidades de re-mirar las experiencias desde otros lugares. Para la profesora la violación no es un acto sexual, sino violencia instrumentalizada desde lo sexual como meta de significado y la categoría “violada” tiene posibilidad de subversión.

Explicó que la violación no despoja de dignidad, es el entorno quien deposita y sustrae valores a los cuerpo por sus experiencias; la violación es un acto violento indeseable, pero no se debe hacer un binomio con la victimización como un lugar cristalizado, porque es una sentencia. Se debe reconocer que hubo un atentado violento contra su persona dentro de un contexto situado e historizado, más no instruir que se pierde valor y posibilidad de fuga; debemos desdramatizar estas situaciones porque perpetuamos un “guión de violación”. Las ideas de “pureza”, “cuidado”, “víctima de una vez y para siempre”, tienen que ver con el pánico moral, en que se ve a la persona como impura, generando una “basurización simbólica” que violenta y anula todas las formas en que las personas enfrentaron el hecho en su momento y continúan la vida después de él.

La investigadora, anteriormente realizó una clase sobre “Violencia de género desde la migración y el racismo”. Señaló que “la intención de esta cátedra era plantear otras lecturas sobre la violencia sexual, lecturas que nos permitieran ver, cuál era el sustrato de violencia desde el concepto de pánico moral, desde la construcción de la victimización y ver una posibilidad política de subversión para la violencia sexual, particularmente en los casos de violación.  Posteriormente realizamos un ejercicio conjunto con el grupo que me pareció se manejó bastante bien, sobre el debate entre trata, prostitución y trabajo sexual”. Declaró.

En la actividad se preguntó a las asistentes si estaban en contra de la prostitución y donde la minoría se mostró no en contra. Al respecto la académica indicó “rescato mucho las preguntas que realizó el grupo y que pudo seguir el trayecto analítico que íbamos llevando, pudiendo poner en tensión finalmente cuáles son  los estereotipos que recaen en las configuraciones de las mujeres con respecto a su genitalidad o sexualidad. La criminalización de las trabajadoras sexuales, y poder encontrar otras posibilidades para remirar el trabajo sexual, primero conceptualizarlo como tal , distinguirlo de la trata y hacer un proceso de autocrítica con respecto a los estereotipos, que tenemos en el guion de la violación y en el guion también del trabajo sexual”.

Finalmente la docente recalcó la importancia de la reparación del contexto social, en que las estudiantes trabajan con gran entusiasmo en su ámbito laboral y personal. Ésta fue la penúltima clase del diplomado, que finaliza con la clase de Carolina Franch el viernes 28 de julio. Al respecto la académica expresó “me parece que el grupo tiene bastantes inquietudes, e interés en las clases. Se van quedando con los conceptos vistos anteriormente y ahí una puede ir recuperando ejemplos. Ya tienen un manejo conceptual de varias cosas, lo que me parece muy positivo, porque da cuenta del trayecto que se ha venido dando en el programa “. Finalizó.

Representaciones de la violencia de género, racismo y juventudes.

Estudiantes del diplomado de Extensión Género y Violencia presentan trabajos visuales que representan la violencia leída desde tres ejes: violencia de género; violencia, racismo y migración; y violencia en masculinidades y juventudes.

El Diplomado de Extensión Género y Violencia es un programa que comenzó a impartirse el año 2009 como un curso de extensión, para luego convertirse en diplomado el año 2013, y a la fecha cuenta con más de 70 graduados/as especializados/as en perspectivas multidisciplinarias sobre la violencia de género. Este año, 60 estudiantes cursan el diplomado en dos promociones, entre los cuales se encuentran abogadas, trabajadoras sociales, psicólogas, antropólogas, terapeutas y profesionales de la salud, activistas y estudiantes de pregrado. Como parte de sus actividades de evaluación, los/as estudiantes del primer semestre realizaron trabajos de reflexión creativos visuales (un collage utilizando imágenes de diversos medios de comunicación) sobre la violencia leída desde tres ejes, trabajadas en las sesiones de clases con los/as profesores/as Claudio Duarte, Inés Castro y Elisa Niño:

Violencia de género en la pareja y hacia las mujeres

Violencia de género, racismo y migración

Violencia, masculinidades y juventudes

A continuación, se presentan 10 de los 35 trabajos entregados:


Por Laura Núñez:


Por Natalia Jofré:

 


Por María José Acuña:


Por Javiera Carrasco:


Por Yasna Carrasco:


Por Katherine Valencia:


Por Karin Zuñiga:


Por Javiera Cornejo:


Por María José Barrios:


Por Verónica Faúndez:

“Metodologías de Intervención en Violencia de Género”

La temática fue abordada por el académico Roberto Celedón, quién compartió su experiencia como psicólogo y terapeuta, en el Diplomado de Género y Violencia.

 

El martes 18 de junio, se realizó nuevamente una cátedra del Diplomado de extensión Género y Violencia. La jornada se llevo a cabo en el Aulario A del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile y fue dirigida por Roberto Celedón, psicólogo de la Universidad Diego Portales y post-título en Terapia Familiar del Instituto Chileno de Terapia Familiar (ICHTF). Uno de los objetivos de la clase fue mostrar las distintas metodologías de trabajo en la intervención en torno a violencia de género.

Al comenzar su exposición, el profesor y Magíster en Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Chile, revisó los contenidos vistos en su lección anterior “Masculinidades y violencia de género”,  profundizando en el trabajo con hombres agresores. El académico entregó elementos teóricos para realizar un trabajo práctico y efectivo en torno a la intervención desde la mirada de género, dando a conocer distintos enfoques para abordar dichos temas, desde una postura reflexiva que permita problematizar, entregar información y plantear alternativas.

Según el docente “fue una clase muy participativa, al igual que la jornada anterior. Quise mostrar la complejidad en relación a la metodología de trabajo con la temática de violencia, particularmente lo que ha sido mi aprendizaje de la experiencia en grupos con hombres y con perspectiva de género. También exponer el componente relacional de la agresión, ya que existen muchos programas que trabajan con víctimas,  adolescentes y hombres agresores, sin embargo estos son los mismos sujetos familiares. Hemos tenido una política pública que da más bien respuestas particulares, fragmentadas y no políticas que integren en el trabajo coordinado y en red con los distintos dispositivos“.

Posteriormente agregó “hay una política pública que no trabaja con familia. Por un lado se feminiza, los hombres no se incluyen dentro de los programas que tienen que trabajar con la familia o la vivencia de los niños. Y por otro lado hombres que pueden agredir con el lugar que ocupan,  por ejemplo situarse como proveedor principal y dejar el proceso reparatorio a cargo de sus parejas. Son actos que no incluyen sus opiniones y perpetúan un enfoque tradicional de lo que se entiende por género, dejando el cuidado y la corresponsabilidad puesto en la mujer. Entonces, no hay trasformaciones reales en las dinámicas, si los programas sicosociales no integran a los hombres en estos dispositivos”.

¡Despierta Raimundo, despierta!

 

Finalmente señaló “la importancia de tener perspectiva de género en la intervención con los hombres agresores, es bajar los indicadores de reincidencia en la agresión. Hay que trabajar más allá de la posición de las víctimas, ellos deben lograr ver a la otra persona y eso es muy difícil. Un ejemplo es el  video en que a pesar de que un hombre vivenció la condición de su pareja, no era capaz de despertar, de hacer un cambio o transformación.  Porque es difícil cambiar, los hombres tenemos que renunciar a privilegios, a poder y no estamos dispuestos a conectarnos emocionalmente con una historia, porque no solamente no sabemos cambiar, sino que le debemos respuesta a las otras generaciones, a lo que es culturalmente permitido o la valoración que tengan mis compañeros y compañeras, amigas/os”.

“Violencia sexual institucional: mujeres en dictadura y política de reparación”

La académica Svenska Arensburg, realizó una clase sobre el lugar del testimonio de las mujeres en dictadura, respecto a la violencia sexual institucional y sus políticas reparatorias, como parte del Diplomado Género y Violencia

 

El martes 11 de julio se llevó a cabo una nueva cátedra del Diplomado Género y Violencia, en el Campus Juan Gómez Milla de la Universidad de Chile. En esta ocasión Svenska Arensburg, Psicóloga de la Universidad Diego Portales y Dra. en Psicología Social por la Universidad Autónoma de Barcelona, España. Abordó desde una perspectiva feminista, la relación entre género y derechos humanos, analizando la violencia sexual: una expresión de la violencia de género.

En la jornada se mostraron datos sobre los atentados sexuales, en que se muestra una clara direccionalidad hacia las mujeres. Un 79% de los casos van dirigidos a ellas y el 81% de ellos a menores de 19 años (CANVAS). Además la profesora mostró uno de los momentos más crudos en la historia de Chile, la dictadura militar y la tortura dirigida especialmente hacia las mujeres, entendiendo ésta como un castigo realizado por el acto de información, mientras que el abuso sexual puede ser independiente, por ejemplo un guardia que vigila a una detenida y la abusa sexualmente.

Para la  Corporación Humanas (2004) la violencia sexual se entiende como tortura bajo el contexto político y conceptual chileno. En Argentina, el crimen sexual se relaciona con el concepto de terrorismo de estado. Autoras como Carole Sheffield hablarán de terrorismo sexual, cuando la violencia sexual se utiliza como arma de guerra. La profesora a cargo, expuso que desde la regulación jurídica en Chile, el juzgamiento de estas situaciones de violencia es prácticamente imposible y sobre la reparación, existen nudos críticos como la descalificación de los fenómenos y la victimización de los dispositivos, que dificultan la justicia para las sobrevivientes.

Según la académica: “me pareció que había mucho interés en el abordaje del tema, en un momento me preocupé porque veía caras asustadas. Yo sé que es un tema difícil y la agresión sexual es compleja de abordar y de escuchar, pero creo que se comprendió el sentido de trabajar en la materia. Habían preocupaciones importantes, ligadas al trabajo de cada una de las estudiantes, sobre cómo enfrentar a personas que han vivido situaciones de violencia sexual, cómo hacer este trabajo de contención y cuáles son las dificultades que tienen las personas que han investigado estos asuntos”.

Finalmente declaró: “me parecieron súper interesantes las preguntas que se hicieron, se logró el objetivo de mostrar que cuando uno se acerca al estudio de la violencia sexual, no necesariamente se está acercando desde una perspectiva de género. Logramos trabajar en la clase la importancia de incorporar la perspectiva de género y la particularidad de la situación de las mujeres, respecto de la violencia sexual, sobre todo la preocupación de la vigencia de ese problema hoy en día“.

Modelos de desarrollo: aproximaciones desde la perspectiva de género

Las clases realizadas por la socióloga Lorena Armijo, abordaron desde la mirada de género, los distintos modelos de desarrollo en Chile, como parte del diplomado Semipresencial “Teorías de Género, Desarrollo y Políticas Públicas” .

 

El día viernes 7 y sábado 8 de julio, se realizó una nueva jornada del diplomado Semipresencial “Teorías de Género, Desarrollo y Políticas Públicas”, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. La actividad fue dirigida por Lorena Armijo Garrido, Socióloga y Magíster en Gobierno de la Universidad de Chile y Doctora en Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.

En la cátedra del día viernes, se hizo una revisión histórica de los modelos de desarrollo en Chile, analizando políticamente sucesos como la dictadura militar y su efecto en las políticas sociales. Desde ese periodo hasta la actualidad, la escuela neoliberal ha influido en las políticas de desarrollo. Si bien en la década de los noventa el modelo se centró en disminuir la extrema pobreza, hoy surge la necesidad de generar condiciones mas igualitarias frente a la desigualdad existente.

Durante la clase se estudió críticamente las políticas públicas asistencialistas, centradas en las condiciones materiales y sobre todo la invisibilización de la mujer en el desarrollo.  Durante los años 50, las políticas dirigidas hacia la mujer se enfocaron en la atención médica preventiva vinculadas al rol de madre. En los 70 la mujer era vista como trabajadora, madre y ciudadana y sólo 10 años después será incluida en los programas de empleo. Desde una perspectiva ideológica se ha mantenido a la mujer en su rol tradicional.

La socióloga Lorena Armijo señaló :”las estudiantes pudieron entender y asumir no solamente un conocimiento teórico, académico, sino un compromiso político que ellas tienen con la cuestión de género, con la reivindicación de derechos de la ciudadanía, de la mujer y de los hombres”.

Posteriormente, el día sábado se realizaron actividades en que las estudiantes pudieron aplicar lo aprendido, analizando políticas relativas a maternidad y conversando acerca de la economía de cuidado, en que mayoritariamente las mujeres deben soportar la carga emocional, costos económicos, entre otros por realizar dichas tareas. Finalmente las asistentes desarrollaron una planificación de mejoramiento de la atención domiciliaria para personas con dependencia severa. En que aplicaron los contenidos desde una visión de género a la planificación de políticas sociales.

Según la profesora “me parece que las alumnas pudieron ver esta mirada a lo largo del tiempo y saber cuáles son las preocupaciones actuales y los alcances que han tenido los distintos modelos de desarrollo y la planificación de género,  en situaciones contingentes como la cuestión del cuidado. Las estudiantes fueron muy activas en su participación, quedé muy satisfecha con el grupo y la relación que tuve con ellas”.

Para terminar la docente destacó: “particularmente cuando abordamos la problemática del cuidado, vemos esta transición, donde las estudiantes se hacen muy cargo de que hombres y mujeres tenemos que hacernos cargo de ser capaces de cambiar estas relaciones de género. Quedé muy contenta y le agradezco mucho al diplomado”.

“Violencia de género desde la migración y el racismo”

Elisa Niño, psicóloga e investigadora del Centro de Estudio de Género, realizó una clase sobre violencia de género mirada desde la migración y el racismo, como parte del Diplomado Género y Violencia

 

El martes 4 de julio, se realizó la cátedra de Elisa Niño Vázquez, Psicóloga Social de la Universidad Mexicana y Magíster en Estudios de Género y Cultura de la Universidad de Chile. Quien abordó la violencia de género haciendo un análisis desde la migración y el racismo. Desde su posición como académica, migrante y activista, analizó la situación de la migración en Chile desde una perspectiva teórica y política. La cátedra se realizó en el Aulario A del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, como parte del Diplomado Género y Violencia.

Dentro de las teorías abordadas en la clase, se encuentra la idea de heridas coloniales que aborda la académica Maria Emilia Tijoux. En su texto “Inmigrantes en Chile ni afuera ni adentro”, la socióloga narra cómo la colonización fue promovida por intelectuales como Benjamín Vicuña Mackena y Vicente Pérez Rosales en el siglo XIX, quienes para “mejorar la raza” favorecieron un blanqueamiento europeo mediante el genocidio y el racismo. Esta idea de Civilización/vs Barbarie, heredada de la conquista y colonia, se mantuvo durante el siglo XX dónde se realizó la Chilenización de Arica y Tarapacá. Posteriormente en 1975, se elaboró el Decreto Ley de Extranjería, en defensa de la nación y basado en la Ley de Seguridad Interior del estado, que aún mantiene una orientación policial. En ese contexto Tijoux señala que “el racismo de estado opera dejando morir o dejando vivir, desechando sus cuerpos inservibles”.

Bajo esta línea, Elisa Niño se refirió a las “sociedades bulímicas”, aquellas en que se devora a las personas migrantes, se las vomita y vuelve a tragar. Manifestaciones de aquello es la racialización de trabajos precarios, la trata de personas, la prostitución y la discriminación, muestras claras de dicha violencia. Desde la visión de género, la investigadora señaló que en el caso de las mujeres migrantes, ellas deben luchar contra estereotipos culturales basados en la xenofobia. Por ejemplo la hipersexualización afrodescendiente o que las mujeres chilenas piensen que “las extranjeras les van a quitar el marido”. Además un fenómeno importante para la académica, es la feminización de la migración, en que la reproducción y explotación de las desigualdades de género se ven potenciadas en el marco del capitalismo.

Otro de los aspectos revisados en la jornada es cómo el sistema de migración resulta rentable. Para la investigadora del CIEG la migración es parte del ordenamiento social del mundo y funciona como un dispositivo global, en que se teme a la “pobreza de afuera” reforzando las fronteras-seguridad nación y estado-nación. Por lo que mientras más se rigidiza una frontera, más es la violencia que se ejerce. Fronteras imaginarias que también operan en la mente de las personas, un caso común es culpar a los y las sujetos migrantes del  colapso del sistema público de salud y mirarlos como un problema social. Para la activista de organizaciones de inmigrantes, le pareció positivo que varias de las personas asistentes, pudieran hacer cruces entre el género y la migración, dos temas que se ven cruzados por jerarquías y de forma opuestos en la contrucción de un “otro”. Finalmente se realizó una intervención en que se mostraban cuerpos femeninos desnudos con la frase: ¿podrías decir en qué país nacieron?

En la jornada se dio un intenso debate en torno a la temática, en base a ello la docente indica: “me pareció interesante que se presentaran opiniones distintas, percepciones diferentes de la violencia hacia la migración. Tener estas visiones distintas en juego dentro de la clase permite ver también cómo es el panorama en términos generales. Hay que hacer ejercicios constantes por identificar, re mirar, cuestionarse, porque efectivamente se ha normalizado tanto que en una primera lectura no siemre se pueden encontrar esas claves de violencia. Se generaron algunos momentos de tensión en  algunas de las opiniones, de desencuentros totalmente, que siempre es positivo para ir abriendo el hable, más en un diplomado de violencia. Es importante que pongamos nuestras  la palabras en la mesa y que con esas palabras podamos construir una intersubjetividad para mirar el tema, uno que amerita tanto en este caso como es la migración”.

 

“Violencia de género en la pareja”

La psicóloga Inés Castro realizó una clase sobre la violencia de género en el contexto de pareja, como parte del Diplomado Género y Violencia

 

El martes 27 de junio se efectuó una cátedra sobre “Violencia de género en la pareja” a cargo de Inés Castro, psicóloga de la Universidad de Academia de Humanismo Cristiano y Magister © en Estudios de Género y Cultura de la Universidad de Chile.  La actividad se desarrolló en el Campus Juan Gómez Milla de la Universidad de Chile y forma parte del Diplomado Género y Violencia.

Al comenzar su exposición, la académica solicitó a las asistentes que relacionaran una imagen en que se mostraba un dormitorio rosado y uno celeste. Las estudiantes señalaron cuáles eran las emociones que les generaban ambas ilustraciones donde la mujer se encontrada suprimida. El rosado parecía ser más femenino, ligándolo con la mujer y la delicadeza,  por otro lado el celeste parecía ser masculino, asociado con el hombre y la fuerza. También se le preguntó a un compañeros del diplomado, quien decía “sentir angustia al estar en un espacio femenizadado” y no ser nombrado intencionalmente por la profesora, quien buscaba mostrar cómo ese malestar se vive a diario cuando las mujeres son invisibilizadas. La incomodidad generada frente a los binarismos hetero normativos, permitió aproximar los conceptos de género y mirar a través de sus lentes la violencia.

Dentro de los textos que se abordaron en la charla, se encuentran “La dominación masculina” de Pierre Bourdieu y “Apuntes sobre violencia de género” de Raquel Osbourne. Para la docente estas teorías son esenciales para comprender la existencia de una estructura, que genera un mecanismo de control y una violencia continua en la vida de las mujeres, ya sea física, sicológica, económica o sexual. Inés Castro, ha estado vinculada por más de 13 años a la reparación de situaciones de violencias sexual, vulneración grave y restitución de derechos. Lo que le permitió no sólo hacer un recorrido teórico, sino realizar una bajada práctica y crítica de los dispositivos existentes para la prevención y atención frente a la violencia.

En la jornada se conversó sobre los distintos tipos de violencia que se dan en la pareja y sobre la violencia sexual en dicho contexto, donde las estudiantes conversaron sobre las realidades que viven en su trabajo en líneas de género y en sus intervenciones sociales. Para la académica: “estoy muy agradecida principalmente de la entrega con respecto a la experiencia, ya que no podemos hacer una intervención distinta si no reconocemos cómo nos vamos situando en este espacio. Si bien hay una estructura que va a tironearnos y nos va a acercar a una inmovilidad frente a la intervención, es justamente en los espacios de relación con las mujeres y con quienes estén viviendo violencia de pareja, donde se pude hacer una transformación en la estructura y poder generar un cambio en las políticas públicas”. Finalizó.

“Masculinidades, juventudes y violencia”

La clase fue realizada por el sociólogo Claudio Duarte, quien nos habló de identidades juveniles y masculinidades, como parte del diplomado Género y Violencia

 

El martes 20 de junio se realizó una jornada sobre un tema pocas veces abordado: la relación existente entre masculinidades y juventudes con la violencia de género. La cátedra fue dictada por Claudio Duarte, sociólogo de la Universidad de Chile y Doctor en Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona. La reunión se realizó en el Aulario A, del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, donde se pudieron abordar diversas temáticas y cruces, en el diplomado de postítulo Género y Violencia.

Dentro de los conceptos que se abordaron, se encuentra la noción de adultocentrismo, en donde las y los estudiantes pudieron definir qué es ser joven y visibilizar los tipos de violencia que se ejercen en la sociedad adulta. Para el académico y militante del Kolectivo Poroto, la organización desde los mundos adultos fortalece un sistema de dominación que se constituye como matriz sociocultural, interceptada por género, clase, territorio y raza. El profesional determinó que el adultocentrismo es una perpetuación del patriarcado y se refuerza con el sistema capitalista, centrando a los jóvenes en la producción, reproducción y consumo.

Durante la clase se conversó sobre el consumo opulento de la juventud, donde las y los asistentes pudieron criticar  la “mentira organizada” y falsas expectativas que se muestran a través de la publicidad. Se pudo reflexionar en torno a los jóvenes infractores de la ley, quienes en su mayoría están tras las rejas por acceder a tecnología y ropa de moda o por sobrevivir  y mantener a sus hijos/as en una sociedad castigadora y neoliberal . En la jornada se reflexionó sobre la represión a jóvenes en distintos ámbitos y respuesta violenta frente a ella. Acordando que la sociedad se construye en torno a la violencia, tanto simbólica, política y material, así como sexual, versus una experiencia corporal placentera.

En la charla también se meditó sobre el concepto de masculinidad, que para el académico tiene relación con la construcción de identidades juveniles. “Los jóvenes tienden a reproducir por inercia el machismo y sexismo cultural que afecta a varones y mujeres, y con esto contribuyen a la reproducción del conjunto de la violencia social”(Duarte, 2005). Finalmente se determinó que la lógica patriarcal penetrativa, está cruzada por una postura cercana a la conquista, que se puede ver en el abuso sexual en sus diversas formas, la discriminación contra quienes tienen opciones sexuales no heterosexuales o las mujeres que deben masculinizarse para mantener la norma social, como por ejemplo las mujeres en las barras bravas.

“Legislación en violencia de género”

La cátedra fue realizada por la abogada Marcela Aedo, quien explicó los principales ejes de la legislación en Chile, como parte del diplomado Género y Violencia

 

 

El lunes 19 de Junio se realizó la clase de la abogada Marcela Aedo, Licenciada en Ciencias Jurídicas de la Universidad de Valparaíso y Doctora en Derecho Público de la Universidad Autónoma de Barcelona.  Quien desde una mirada feminista, analizó la situación del derecho en Chile y sus falencias en torno a la violencia de género. La cátedra se realizó en el Aulario A del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, en marco del Diplomado Género y Violencia.

En el inicio de la clase se realizó una interación entre la profesora y las estudiantes, en que se pudo conversar sobre las realidades que vive cada una en su ámbito laboral.  Lo que le permitió a la docente poder acotar más la información de un área extensa y que puede resultar compleja para quienes no tienen conocimiento acabado sobre el ámbito legislativo. Como parte de las asistentes trabajan en torno a la temática de género y en contacto directo con mujeres, pudieron hacer preguntas acordes a las situaciones de violencias existentes.

Dentro de la exposición de la académica, se revisaron datos que muestran la abismal situación de violencia que enfrentan las mujeres. Según estadísticas de ONU Mujeres, el 35% a nivel mundial ha sufrido violencia física o sexual en algún momento de su vida (OMS, 2013). Entre ellas se encuentran la mutilación genital femenina, matrimonios forzados, violación y femicidio/feminicidio. En América Latina al menos 12 son asesinadas diariamente (2016) y a nivel nacional se registraron 52 femicidios según la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres en el mismo año.

La docente realizó una revisión histórica sobre la legislación en violencia de género en Chile, analizando sus limitaciones al centrarse en la violencia doméstica. El Estado desde los años noventa ha centrado su regulación especialmente en el contexto de pareja y bajo un paradigma familista. Recién en el año 2010 surgió la Ley sobre Femicidio, que para la licenciada significa “una importante inflexión en el ámbito legislativo, pues reconoce expresamente una de las manifestaciones más extremas de violencia que sufre la mujer”. Sin embargo se realizaron críticas sobre la violencia institucional ejercida al desestimar causas y se habló sobre los problemas de interacción entre tribunales,.

Verónica Faúndez Vargas, psicóloga que asistió al diplomado, cuenta su impresión sobre la jornada: “me pareció una clase muy interesante por el hecho de que la profesora era muy crítica respecto a la legislación de la violencia hacia la mujer. Ya que lograba desmarcarse de su rol de abogada en complemento con su activismo feminista, por lo que se pudo profundizar en las deficiencias que tiene la legislación actual y plantear nuevos desafíos en torno a esto. El derecho se debe pronunciar, pero necesitamos un cambio estructural, mas que de la justicia”.

“Género y Ciencia: reconociendo brechas, transformando realidades”

El miércoles 24 de mayo, se realizaron las charlas “Género y Ciencia: reconociendo brechas, transformando realidades”. Las jornadas se realizaron en La Serena y en el Cerro Tololo, ubicado en Valle del Elqui, donde viajaron nuestras profesionales del Centro Interdiciplinario de Estudios de Género para capacitar en torno a la temática de género a AURA. Organización que maneja distintos observatorios astronómicos para hurgar en los rincones más profundos del universo y que han apostado por incluir la mirada de género.

Las docentes Elisa Niño, Psicóloga Social y Magíster en Estudios de Género y Cultura de la Universidad de Chile y Manuela Cisternas, Antropóloga Social, y Magíster en Estudios de Género y Cultura de Universidad de Chile. Realizaron distintos talleres y reflexiones, Elisa en español para el Observatorio Interamericano del Cerro Tololo y Manuela en inglés, para personas anglo-parlantes en La Serena. No es la primera vez que se realiza este nexo entre ciencia y género: Elisa Niño y Paula Hernández, Antropóloga Social, y Magíster en Estudios de Género y Cultura viajaron en enero de este año para capacitar alrededor de 30 personas del equipo del Observatorio AURA-O.

AURA-O es el principal representante de AURA en Chile. Cuenta con un programa de compromiso organizacional que busca alentar el avance de la diversidad a través de la fuerza laboral científica astronómica. De acuerdo a su página “Estamos profundamente comprometidos en el desarrollo y mejora de nuestras políticas y prácticas para crear un ambiente de trabajo acogedor y productivo. AURA cree que una fuerza de trabajo diversa, especialmente una que incluya a mujeres y personas de grupos minoritarios sub-representados, contribuye a la excelencia tanto en nuestra organización como en la comunidad científica en su conjunto.”

Alysha Shugart , defensora de la diversidad para todos los centros de  AURA, señala que históricamente y actualmente, las mujeres están muy poco representadas en las ciencias, incluyendo la astronomía y la ingeniería. “Es importante que trabajemos con CIEG para presentar estos temas  en nuestro trabajo, para que sepan que hay un problema. No es sólo entrenamiento de sensibilidad, sino entrenamiento de conciencia. El cambio positivo debe venir de nuestro liderazgo y nuestros colegas deben estar pensando en estos temas para que podamos trabajar juntos para mejorarlos. Me quedé muy impresionada con las charlas y las actividades. Hicieron que todos los participantes reflexionaran sobre la diferencia de experiencias entre hombres y mujeres, no sólo en el hogar sino también en la oficina. Los colegas hablaron de su propia experiencia y esto permite que otros se identifiquen con él o ella. Hubo muy buenas preguntas al final de la charla y me complacieron mucho los talleres ofrecidos.”

Para Javier Rojas, quién al igual que Alysha trabajan promoviendo la diversidad y la inclusión, cuenta que en los observatorios trabajan científicos, ingenieros, técnicos, personal administrativo chileno y extranjero, sin embargo la mayoría de ellos son hombres. “CIEG ha contribuido sustancialmente a que el tema de género ya no sea ajeno a nuestra organización. Los talleres han permitido que muchas personas reflexionen tanto sobre la realidad de las mujeres en el trabajo, así como sobre los propios estereotipos y creencias.  Las especialistas dejaron muy buena impresión y fueron bien evaluadas por los asistentes, incluso por aquellos que presentaban opiniones divergentes. Para mi es fundamental que los mandos medios y la gerencia participen en estas actividades y crean en los beneficios de la diversidad y la inclusión para que existan cambios”.

Por último Javier señala los impactos de aplicar la visión de género en su trabajo. “Con la primera mujer en posición gerencial, comenzó también a aparecer la molestia en el personal tradicional. Ya no era la señorita tierna y simpática que estaba frente a ellos, sino que una mujer altamente preparada y de tan mal genio como otros jefes varones.  Nuestros empleados masculinos desde siempre han sido la abrumadora mayoría y siempre han investido los cargos más altos en la jerarquía. Estábamos frente a dos situaciones nuevas: mujeres en cargos no tradicionales y mujeres en cargos gerenciales. Nos dijimos entonces, que si queríamos un ambiente distinto al actual, donde se apreciara realmente el trabajo de una persona, independiente de su identidad, tendríamos que comenzar por entregarle más información y herramientas a la gente. Estamos realizando un trabajo de hormiga”.